Con un peso reducido en un 40% con respecto a un muelle tradicional de acero, Audi presenta unos nuevos muelles de suspensión fabricados en polímero reforzado con fibra de vidrio. Según la propia marca, esta innovación estará en el mercado antes de finales de año, en un modelo de tamaño medio-grande.
Estos muelles, que sustituyen el acero por un plástico, e incluso tienen un aspecto diferente al habitual, han sido desarrollados por Audi en colaboración con una empresa proveedora italiana. Lucen un color verde claro y son de mayor diámetro que los convencionales, pero pesan únicamente 1,6 kilogramos, frente a los 2,7 kilogramos de un muelle «de toda la vida».
Si sumamos los cuatro, en el modelo que Audi lanzará este otoño los muelles de polímero reforzado con fibra de vidrio ahorran 4,4 kilogramos y la mitad de esta cifra corresponde a masa no suspendida. «El muelle de GFRP ahorra peso en un lugar crucial en el chasis. Así mejoramos la conducción, haciéndola más precisa y reduciendo vibraciones» afirma Ulrich Hackenberg, responsable de desarrollo técnico de Audi AG.




